A pesar de haber
dormido en su propia nube, en los brazos suaves, cálidos y renovadores, y de
haber despertado para entregarse a ella y a todo nuevamente, el confuso quiere
seguir durmiendo, no es que quiera, algo dentro de sí sigue tratando de
obligarlo.
Toma el desayuno, lee,
se entrega a la fantasía ya que no hay otra piel que lo distraiga. Pasan las
horas, pasa el día, toma el almuerzo y se sienta a contemplar las bases de su
futuro. Pero no se concentra. Quiere todo al tiempo. Ser el mejor, ser el que
sabe más, y ser el que disfruta más.
Quiere ver, sentir,
vivir más. Quiere saber el principio y el fin de todo. Tiene una buena opción, tonelada
de lecturas y fanegadas de libertad, pero hay algo más que se le escapa. No sabe
muy bien que es. Cree que aquello está afuera en el mundo pero se inclina a
pensar que está fuera de este mundo. Entonces no puede más, el sueño le gana. Cierra
los libros, cierra las sabanas, cierra los ojos y cierra el mundo. Abre los
ojos, abre las sabanas, abre los libros, pero abre otro mundo. Mira, oye,
huele, siente cosas que no comparte con su cuerpo. Cosas muy usuales en una
realidad como aquella, inusuales para su otra realidad. Habla consigo mismo. Pero
él es otro. Se mira desde ojos ajenos. Conversa consigo mismo desde otra perspectiva.
Ese otro yo que ahora posee tiene cosas que hacer. Cosas importantes. No sabe qué.
Es como si en ese momento fuera un personaje extra del libro de su real
subconsciente. Un personaje mal trabajado, o un loco. Sabe que tiene un pasado,
seguramente tiene un presente, probablemente tiene un futuro. Pero su pasado es
borroso, su presente solo está representado por el aquí y el ahora, no hay más
lugar, y su futuro es despertar.
El ser difuso le pregunta
al confuso: “¿qué hora es? A lo que el confuso responde: “son las 5 y 48”. “Tengo
que irme” responde el otro, “tenemos que despertar, hay cosas que hacer”. El
confuso trata de detenerlo. Le grita, solo con su pensamiento. Pero ya es tarde.
Ya está despierto. Se sienta en la cama, levanta su teléfono y mira la hora.
Son las 5 y 48.

